stemcell_obama_081110_mn

El Presidente Obama ha inagurado una nueva era positivista, bajo la égida del fundamentalismo científico,  que en razón del “progreso material de la ciencia” no toma en cuenta los postulados elementales del humanismo bioético, cometiendo de esta manera un crimen contra la dignidad de la persona humana. Bajo este tipo de argumento se han realizado las más graves ofensas a los derechos fundamentales, sólo recordemos los experimentos eugenésicos realizados durante el nazismo. 

La aprobación de la investigación con células madre no es una cuestión que se deba analizar bajo la lupa de la “neutralidad moral” de la ciencia como lo ha propuesto implicitamente el presidente Obama, en virtud de que,  sensu contrario, todo científico es un agente moral que en su actuar se pregunta sobre la bondad o maldad de sus acciones. En otros términos, si la única cuestión legítima es resolver, como lo proponen los defensores del cientificismo, si  la bondad de la investigación científica se determina en función de los parámetros de la maximización del beneficio médico entonces se dejaría de lado la situación ética de la destrucción embrionaria. Permitir este hecho, es aprobar la experimentación indiscriminada en función de un criterio utilitarista que reporta beneficios económicos al mercado a costa de sacrificar vidas humanas.

Si aceptamos esta falacia materialista la sacralidad de la vida humana carecería de valor intrínseco en función del valor extrínseco que representaría el beneficio médico; la investigación científica se convertiría en un mero satisfactor intelectual, en una vacua prebenda racionalista al servicio del progreso abstracto del hombre y por supuesto, lo más preocupante sería que la persona se convertiría sólo en un medio para alcanzar un fin, violando de esta manera el fundamento antropológico de la ciencia. 

En sintesís, la ciencia esta al servicio de la persona humana y no la persona humana al servicio de la ciencia, afirmar, sin ambages, la posición contraria es rechazar tajantemente el humanismo bioético y, por lo tanto, declarar la prevalencia del utilitarismo económico y el relativismo ético sobre la vida humana. 



No Responses Yet to “El fundamentalismo científico utilitarista de Obama”  

  1. No Comments Yet

Leave a Reply