Carlos Abascal Carranza (1949-2008)

Carlos Abascal Carranza (1949-2008)

La libertad religiosa es uno de los cimientos indispensables para el buen funcionamiento de toda democracia constitucional. Ya desde el siglo XIX Alexis de Tocqueville advertía que el vigor de una república democrática se debía poderosamente al ejercicio positivo de la religión en libertad. La contribución que realizó Don Carlos Abascal Carranza en este terreno es invaluable. El nos recordó que la libertad religiosa no es un privilegio que otorga el Estado: es un derecho fundamental inherente a la naturaleza del hombre.

La cultura política mexicana, heredera del liberalismo laicista y el nacionalismo revolucionario, siempre vio con recelo la práctica congruente de la fe tanto en la vida pública como en el ámbito privado. Don Carlos nos enseñó valerosamente que la laicidad del Estado no implica que los ciudadanos renunciemos a la práctica efectiva de nuestra fe en la función pública, ni mucho menos que dicha renuncia se traduzca en una indeferencia y desconfianza hacia la religión. Por el contrario, la laicidad positiva debe ser entendida como un diálogo fructífero entre la religión y el Estado que contribuya al efectivo fortalecimiento de los valores en la cultura de la sociedad.

Don Carlos fiel a esta premisa nos demostró que en nuestro país se puede ser congruentemente un católico ejemplar y un virtuoso ciudadano que construya día con día una civilización del amor. A nosotros los jóvenes, conscientes de ser hijos de Dios, nos toca seguir su ejemplo dando un testimonio efectivo y profesional para la edificación del bien común en México.

Este artículo fue publicado en la sección “Cartas del lector” del Periódico Reforma (México) el día 7 de diciembre de 2008.



One Response to “El legado de Don Carlos Abascal Carranza (1949-2008)”  

  1. 1 hector rene

    Excelente nota mario


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